WhatsApp es perfecto para saludar. Mucho menos para validar una maqueta, encontrar un logo enviado hace tres semanas o saber qué versión es la buena. Así puedes recuperar el control sin incomodar a tus clientes.
El problema: todo en el mismo sitio, o sea, en ninguna parte
En un chat de WhatsApp se mezclan los mensajes personales, los comentarios sobre el proyecto, los archivos y los pagos. Resultado:
- archivos en baja resolución, perdidos en el hilo;
- validaciones ambiguas («ok», ¿a qué mensaje?);
- un cliente que no sabe cómo va su proyecto, y que pregunta.
Un lugar para cada tema
Deja WhatsApp para el trato humano y dale a cada tema su sitio:
| Tema | Dónde |
|---|---|
| Avance del proyecto | Las etapas de la collab, visibles para el cliente |
| Comentarios sobre un entregable | Los comentarios de la etapa correspondiente |
| Archivos del cliente | El espacio de subida de archivos de su portal |
| Documentos y pagos | Los presupuestos, contratos y facturas de su portal |
| Preguntita rápida | La mensajería de la collab, o WhatsApp |
Anunciar la regla desde el principio
El mejor momento es el arranque. Basta con una frase:
«Para que no se pierda nada, todo el seguimiento de tu proyecto se hace en tu portal: allí verás las etapas, los archivos y los documentos. Te aviso con cada novedad.»
Avisar antes de que te pregunten
El «¿cómo va?» casi siempre nace de un silencio. Valida cada etapa terminada y sube los entregables sobre la marcha: tu cliente recibe una notificación, ve el porcentaje de avance y ya no necesita preguntar.
Con Coolcolab
Cada collab tiene su portal del cliente: etapas, comentarios, subida de archivos, mensajes, documentos para firmar y facturas para pagar. Recibes una notificación con cada acción del cliente.


